Falta de cultura tecnológica

Cultura tecnológica

Recientemente en un vídeo del canal de JotaJotaVM – un YouTuber del que soy seguidor, aprovecho también para agradecer desde aquí por mencionarme en uno de sus últimos vídeos – se habló del tema “Donde vivo no hay tecnología, ¿cómo trabajar de programador?”, un tema que me pareció especialmente interesante, pues vivo en la ciudad de Puebla, México, donde la cultura tecnológica es prácticamente nula.

“México requiere una cultura de emprendimiento e innovación para alcanzar los niveles de crecimiento y desarrollo de los países asiáticos.”

Salvador Alva, presidente del Tecnológico de Monterrey

Aunque me considero mexicano adoptivo, soy originario de Madrid, España, donde inicie mi carrera profesional; en España, al igual que en México, también hay una gran brecha tecnológica a nivel nacional, pero en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao existe una cultura tecnológica muy rica (incluso diría que se les escapa de las manos, ya que hay una enorme fuga de talentos), por lo que la competencia es mucho mayor a diferencia de ciudades como Puebla, que puede considerarse un terreno virgen.

En Puebla, por lo general, me he encontrado con negocios reacios a adoptar tecnología que pudiera mejorar su productividad, algunos por falta de presupuesto o porque consideran que no van a saber administrar estas herramientas, lo que podría considerar como única justificación “más o menos” razonable; otros porque consideran que “no es necesario”, algo que me provoca una gran tristeza, pues por poner un ejemplo que menciono JotaJota: En una sencilla peluquería, una página web podría servir como agente de ventas para darse a conocer además de servir como una herramienta de trabajo más, que por ejemplo, pueda apoyarse en una app para smartphones desde la cual los clientes puedan programar sus citas y así mejorar el flujo de trabajo. Esto junto a una estrategia de marketing en redes sociales como Facebook o Twitter asegura el retorno de la inversión y un crecimiento exponencial de la empresa.

No obstante, esto no sucede, no se le da la importancia necesaria y no se sabe valorar el trabajo que hay detrás. Este trabajo – como cualquier otro – es algo que requiere experiencia y se necesita tiempo y esfuerzo para ver los resultados; si yo veo una empresa que está poniéndole empeño y está dispuesta a echarle ganas, podemos ver cómo nos arreglamos en el aspecto económico, ya que lo que busco es eso: Crecer como profesional haciendo crecer a otros con mi trabajo, pero es difícil enfrentarse a un rotundo “no, gracias”. Si eres programador y te encuentras en este caso, mi consejo es sencillamente no rendirse, no perder la esperanza en las personas, puede que, pensándolo en caliente sea algo que nos de rabia, pero hay que mantener la cabeza fría, calmarse y seguir dando el mejor esfuerzo en cada trabajo; quizás un día esas personas abran los ojos y puedan crear una relación comercial que dure varios años.

También hay que tener en cuenta que promover la cultura tecnológica es una responsabilidad de nosotros los profesionales, si nos conformamos con cubrir el expediente sin dar siempre ese extra tan necesario, si no tenemos la iniciativa y el coraje entonces es donde se aplica el dicho:

“Si no eres parte de la solución, eres parte del problema.”

Antiguo proverbio chino

Autor: Javier Ocampos

Fundador de Leedeo y cofundador de Nube Online. Desarrollador web por vocación, soy un apasionado del fron-end y back-end por igual, ya que considero que lo visual y lo funcional siempre han de ir de la mano.